luns, 15 de abril de 2013

¿Donde van los colores?

Alguien que visitaba India desde hace decenas de años me dijo "las bicicletas antes allí tenían muchos colores". Hoy la cosa ha cambiado. La mayoría de bicis a la venta son tonos oscuros, granate, negro... ¿Y esto que significará?

Bicicletas actuales en un pueblo de Karnataka.

Hay un ejemplo dentro del mundo de las ruedas más fácil de observar: el camión.
 El camión es el rey del mundo de la carretera, la mejor obra del arte de la mecánica andante, un símbolo del desarrollo y que, entre otras cosas, ahora es indispensable para la existencia de las sociedades actuales. El que lo conduce allí arriba o el que lo ve desde abajo de alguna manera lo sabe, y hay quien incluso lo venera sin disimulo:

India (Tatas actuales)

Tata 1613 (6 cilindros, 5883cc, 120 cv, 6 velocidades)

Interior Tata.
Tata drivers.

Tata de Bharat Petroleum, empresa India controlada por el estado.

Tata adornado con motivo del Durga Puja.

O lo veneraba:

ESPAÑA( Pegaso y Barreiros años 60-70)

Barreiros en el año 1973.

Interior Pegaso 1183.

Spanish truckers.

Pegaso de Campsa, también de aquella con participación estatal.

Pegaso en alguna romería.


A parte de los cuellos de camisa de pico y pantalones acampanados -o eso cuentan, pues yo no viví esa época- la España de los 60 y 70 muestra otras muchas coincidencias con la India actual o de hace unos pocos años: carreteras infernales, vehículos con mecánica básica y demás cosas rudimentarias, grandes empresas estatales y nacionales, Baby boom, gente joven, desarrollo económico... y algunas de esas cosas que no son más que sinónimos de crecimiento, porvenir, esperanza, mejora... ¿Y que pinta lo de los colores en un camión? Quizás solo fuera una manera de impregnar entusiasmo.

Comparar estas dos culturas quizá es algo arriesgado. Pero a alguien que no le toco el primer plato del Desarrollo sino más bien una sobremesa que fue perdiendo vigor y en la que incluso lo decadente es tendencia, no le queda otra. 
Está bien suponer que aquí existió también algo parecido. 












1 comentario:

Victor Iglesias dixo...

Gran artículo. Lo que sucede en los países en vías de desarrollo es que se considera que quien va en bicicleta es porque no tiene suficiente dinero para ir en otra cosa. La bicicleta queda relegada al medio de transporte y la herramienta de trabajo del pobre. Cualquiera que por poco pueda se endeudará para comprar una moto o incluso un coche si le alcanza. Cosas como el cambio climático por las emisiones de CO2, movilidad (y morbilidad en carreteras), el pico petrolero, la polución (y muertes que produce) son o bien desconocidas o bien vistas como inquietudes de los ricos europeos.

La gente, en todas partes, quiere ir a más. En los países ricos las bicicletas son de vivos colores porque son productos para el ocio y el deporte aficionado o "fitness", que también queda de puta madre.