La Bh de Santi es de esas bicis que van a trabajar todos los días. Procedente de algún pueblo de Burgos, desde hace meses está en una ciudad. Y no precisamente en una Europea donde hay carriles bicis y demás "bicivismo". Si no en una capital de provincia de Española donde reinan los bordillos. Y rodar por esta a la vez que hacia su cuarta década de existencia, es la mayor prueba que jamás le ha tocado afrontar.
Eso si, no ha dado grandes problemas. Y es que ciertas partes de una Bh como el eje pedalier, las bieletas, el cuadro, cadena... son casi indestructibles. Se nota que los altos hornos no estaban lejos de la factoría, y que la calidad era importante.
Pero los años no pasan en balde, y sobre todo en sus tres típicos puntos débiles:
Si uno se fija en la foto, la llanta trasera se ha tenido que cambiar. Algunas soldaduras como la que fija el sillín por delante y las que unen el soporte del guardabarros trasero, se han desintegrado. Es por eso que el dueño se tiene que sentar en otro diferente y que por no oír el tartaleo del guardabarros, lleva un cable de teléfono que ata este por debajo del piloto.
Ojalá algún día vuelvan estas bicis, y con la misma calidad. Si yo pudiera, las fabricaría igual, solo cambiando esas soldaduras, unos radios más fuertes, pero sobre todo empezaría por el freno trasero.
Freno trasero de Bh de los ochenta. Frena sobre el interior de la garganta de la llanta. Pasa que al accionarlo, cuando las zapatas coinciden sobre alguna irregularidad del aro de la llanta (que con los años suelen tenerlas), hace que la bici vaya parando a bruscos tirones o derrapando.
La evolución. El primero rondará los principios de los 70. El segundo finales de esa misma década, perdurando su uso hasta que se comercializó la Bh Happy/Bolero, cerca de los 90 y con el ultimo de ellos:
Como se puede ver en el freno de las últimas, las zapatas ya paraban la rueda por el perfil, como cualquier bici normal. Aunque la llanta este un poco descentrada, no va frenar a tirones.
Y la excepción. También original de la marca, el primero que veo, lo lleva una Bh de principios de principios de los ochenta:
Es como las Happy de los 90, pero con la herradura más fina y fijada con dos tornillos. Frenaba por el perfil de la llanta al igual que el siguiente sistema montado en sus sucesoras.
Dejando la bici de Santi y pasando a la sección chapucera quiero mostrar otro inconveniente que suelen dar, pero a la hora de arreglarlas. Este es debido a esa eficiente
unión bieletas-eje pedalier. Pues no basta con quitar el tornillo de las bieletas, ni tiene un sistema de extracción fácil.
Si uno quiere cambiar los rodamientos, eje, catalina... para sacar las bieletas:
- Se compra el extractor*.
- Lo resuelve a cincelazos.
La primera opción es la más cuerda. Pero hay quien no le merece gastarse los más de 60€ que vale la herramienta. La segunda, la "lowcost", debe hacerse con cuidado pues podemos quedarnos sin catalina. Para ello, yo tengo mi maravilloso "
pseudometodo lowcost", y lo dejo aquí por si a alguien le sirve, le hace gracia/se aburre:
Llave de tubo o carraca, de 13 o 14 según época, para los tornillos de las bielas. Martillo grande y cincel grande (bueno, eso es un puntero, que está de suplente) para extraer la bieleta izquierda. Martillo pequeño y cincel con punta cucada para extraer la rosca de apriete de la cazoleta, además de la llave inglesa grande para extraer esta después. Un tornillo de eje pedalier más largo que el original (cuanto más mejor). Un viejo bandeador que uso a modo de botador, viene perfecto para el eje pedalier.
Una vez quitados los tornillos de las bieletas, hay que sacar la izquierda. Esta es la más resistente y siempre sale mejor. Si se puede poner el cuadro contra algo para hacer apoyo y no perder fuerza en el golpe mucho mejor, para las bicis que voy a desguazar siempre uso un bordillo.
Una vez fuera la izquierda, puede uno quitar su correspondiente cazoleta del pedalier.
Entonces, por el otro lado pondremos un tornillo viejo de eje pedalier, que sea lo más largo posible para no hacerle sufrir a la rosca al golpear en el. Este era de una Mtb. Si no cabe por el orificio de la bieleta, como este, enroscarlo lo más cerca posible sin tocarla, para que sufra menos la rosca. Si el eje es para tirar, con un botador nos olvidamos del tornillo.
Entonces con un buen martillazo sobre el tornillo [el original no!, que machacas la rosca] el eje asume toda la fuerza del golpe, pues la catalina está apoyada contra el cuadro. Al no tener apoyo del lado izquierdo se sale este hacía fuera dejándonos la bieleta de la catalina libre.
Resultado:
Dos catalinas, la primera extraída según "el método", con ningún golpe. La segunda, a la manera más chapucera con algún cincelazo mal dado que acabo con ella.
*Agpa en su
página web nos muestra este extractor. (En la sección descargas, pinchar en accesorios, ahi nos mostraran un Pdf en el que sale.) Eso sí, para las bielétas anteriores a 1980, ojo que las tuerce. En el blog
Bicinova dan una solución con una pletina.